Después de haberle mostrado otra vida ella se lo pagaba así, largándose, por miedo? por insatisfacción? No lo sabía ni ella, no lo sabía. Había salido huyendo por aquella carretera oscura y parecía que no podía tirar ni hacia delante ni hacia atrás porqué aparecían monstruos por todos lados, y no los típicos monstruos de color verde feos que salen en los cuentos, eran peores, eran aquellos monstruos a los que todos llamamos MIEDOS. Frenó de golpe al darse cuenta que llevaba los cordones desabrochados y se los ató, tan fuerte como si quisiera ahogarse así para olvidar todo lo que había dejado atrás y todo lo que tendría que dejar atrás a lo largo de su vida. Supongo que no estaba preparada para andar y sus cordones ya le habían avisado, hasta que no tuviera atados todos los trozos dentro de ella que se encontraban hechos añicos no podría volver a caminar con fuerza, y menos a correr, o siendo muy soñadores, a volar.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada